Empate entre Los Andes y Gimnasia de Mendoza.

Gimnasia lo ganaba cómodo en Lomas de Zamora (2-), ante un Los Andes que brindó todo tipo de facilidades, pero en el complemento se durmió.

Rápido y furioso fue el comienzo del Lobo en este 2019. Apenas se cumplían tres minutos cuando Diego Auzqui se abrazaba con sus compañeros. Como si se tratara de un guiño cómplice del destino, Gimnasia pegaba en la primera llegada a fondo y se sacaba la presión de tener que convertir (y ganar) fuera de casa. Fueron 25 minutos muy buenos de Gimnasia, que bajo el signo  del 4-4-2 presionó sobre la salida de Los Andes y pudo haber convertido el tercero antes que el segundo.

Es que en una ráfaga furiosa, entre los 21 y los 23 minutos, el Lobo generó tres situaciones claras que no terminaron en gol de milagro. En las dos primeras, Requena se lució ante Cucchi y Baldunciel; en la siguiente, el palo le dijo que no a un cabezazo de Matos. Minutos después tuvo otra muy clara con Baldunciel y Bazán, quien levantó el remate en el punto del penal. Todo era de Gimnasia, que siguió dilapidando ocasiones. Hasta que Gonzalo Bazán aprovechó una falla de su marcador y definió con un zurdazo furibundo que se incrustó en el ángulo. Golazo y todo a pedir del Lobo, que se estaba floreando en la húmeda y ventosa noche de Lomas de Zamora.

¿Los Andes? Poco y nada. Su juego reflejó su posición en la tabla. El descuento, tras un descuido de Lucas Fernández y dos enganches de Maxi Fornari en el área, fue prácticamente un accidente.

El Lobo mendocino siguió siendo vertical y dilapidó chances nítidas (fueron nueve en el primer tiempo) , como el cabezazo de Cortizo que devolvió el palo o ese mano a mano inmejorable en el que Cucchi la picó ante Requena y el balón se fue  increíblemente afuera.

Auzqui fue lo mejor de la cancha y debutó en Gimnasia con un tempranero gol.| Gentileza / Fotoreporter

El primer tiempo del equipo

blanquinegro fue de lo mejor del  torneo de la B Nacional. El de José María Bianco se mostró como un relojito suizo. Con Auzqui como bandera de la recuperación y el juego simple, el Lobo lució bien parado, ordenado, atento a la hora de cerrarle espacios al Milrayitas e inteligente para explotar las bandas, lastimó al colero del campeonato con la fórmula de los equipos de “Chaucha” . Y se fue al descanso con una victoria parcial 2-1 con muchísimo gusto a poco.

Obligado por las circunstancias, Los Andes intentó tomar las riendas del desarrollo en el inicio de la parte complementaria. Aunque con un poco menos de intensidad, el Lobo retrocedió unos metros para presionar en el mediocampo y salir de contragolpe. Auzqui volvió a mostrar los dotes de su exquisita pegada en un tiro libre que se fue cerca del ángulo y, en la siguiente, hubo una jugada que dejó a patricio Cucchi fuera de acción. El “10” fue a buscar una pelota, el arquero Leandro Requena llegó antes abajo y acusó un pisotón del delantero. Se armó un revuelo bárbaro: empujones, piñas, tole-tole. El Pato vio la amarilla y en la jugada siguiente, Bianco lo sacó y puso a Nacho Morales.

Bajo la batuta de Auzqui, bien acompañado por Pablo Cortizo, Gonzalo Bazán y Lucas Baldunciel, Gimnasia y Esgrima siguió controlando el partido. En tanto que el dueño de casa sólamente preocupaba a la defensa del Lobo vía Maximiliano Fornari, su exclusivo argumento ofensivo.

Sin embargo, de un momento a otro, el Blanquinegro se complicó sin necesidad alguna. Cuando no pasaba nada y la noche se encaminaba a una clara victoria mendocina, Marcos Brítez Ojeda(un ex Independiente Rivadavia) metió un centro-shot que sorprendió a Tomás Marchiori. Insólito. Y casi lo pierde: porque un instante después Pereyra reventó el travesaño. A esa altura el punto ya parecía un negocio para la visita.
En líneas generales,, el Lobo desperdició de manera increíble la chance de comenzar el 2019 con una victoria. Empezó rápido y furioso, pero terminó con los pantalones en la mano. El punto sirve, pero por cómo se dio el desarrollo del partido se puede decir que perdió otros dos que ya tenía en el bolsillo.

Márquez, del Lobo, marca a Lenci. El del Lobo redondeó una buena labor. | Gentileza / Fotoreporter

Continúa con la mala racha

El Lobo no gana en condición de visitante desde cuando militaba en el Federal A. La última victoria data del miércoles 11 de abril, cuando por el Pentagonal final venció 1-0 a Defensores de Villa Ramallo con gol de Lucas Fernández. En el actual torneo de la B Nacional no cosechó ningún triunfo y acumula ocho encuentros sin ganar, con cinco empates y tres derrotas. 

Contra el Milrayitas, hasta la jornada de ayer había jugado en dos ocasiones en la principal categoría de ascenso de la AFA. En la temporada 2015 igualó 1-1 en Lomas de Zamora y por el mismo marcador, de local, en el Víctor Antonio Legrotaglie. Anoche se repitió otra igualdad, aunque en esta oportunidad hubo más goles: 2-2, aunque estuvo para cualquiera.

Gentileza / Fotoreporter

Zabaleta, por el lesionado Compagnucci

La lesión de Lucio Compagnucci generó todo un problema en el Lobo. Es que el volante central que llegó para reemplazar la baja de Emmanuel García se rompió el miércoles el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y será baja por lo que resta del torneo. Luis Vila, vicepresidente de Gimnasia y Esgrima, confirmó en Lomas de Zamora que la dirigencia no traerá otro refuerzo (pese a que reglamentariamente podría) y que se arreglarán con lo que tienen. Por eso, el volante central Brian Zabaleta (zurdo, ex Club Empleados de Comercio) firmará contrato profesional en los próximos días y será incluido en la lista de buena fe. 

A un paso de un duelo histórico. El sorteo de los 32 Copa Argentina arrojó que Gimnasia y Esgrima se elimine con Aldosivi de Mar del Plata. Si el Lobo supera esa difícil instancia podría verse las caras con River, que en principio no tendría problemas en superar su llave frente a Agentino de Merlo. En el Mensana se ilusionan con ese potencial partido, aunque ambos primero deben pasar sus cruces.

Gentileza / Fotoreporter

Tuvo un debut con festejo prematuro

El mediocampista Diego Auzqui, uno de los futbolista que llegó como refuerzo -proveniente de Gimnasia de Jujuy- durante el receso veraniego, hizo su estreno oficial y, en una de las primeras pelotas que tocó, mostró por qué ‘Chaucha’ Bianco insistió tanto para tenerlo. La dirigencia del Lobo mendocino pagó la cláusula de rescisión del contrato que mantenía el volante con el equipo jujeño y el “10” empezó a pagar con creces ese dinero. En la primera que tuvo, la mandó a guardar.

Fuente: Los Andes